Los días 14 y 15 de Noviembre, La Luna estará en conjunción con Marte en el signo de Acuario: Una conjunción por tránsito Marte/Luna expresa y representa incremento en el grado de registro de tus experiencias emocionales. Es muy probable que, ciertas circunstancias, vivencias o inclusive recuerdos pasados de tipo emocional vuelve a presentarse y a tomar vida propia súbitamente. Es decir, se trata de un proceso de aceleramiento en las experiencias psicoafectivas, con lo cual habrá que hacer un  trabajo de toma de conciencia sobre dichas emociones para que no se desboquen. Si logras el suficiente registro sobre este torrente de energía psíquica, entonces ganarás fortaleza emocional, estabilidad en tus estados de ánimo, y en capacidad para solucionar las situaciones familiares y afectivas del día a día. El principal riesgo es que te sienta hipersensible, irritable o herida por alguna de las situaciones emocionales que se te puedan presentar. No tomes muy a pecho o de manera personal cada cosa discusión que se pudiera generar, ya que ello le hará distorsionar el verdadero valor que dichas experiencias poseen. Más que melodramatizar, ahora se trata de bajar el tono, enfriar los estados de enojo o ira. Por ello, no tomes ahora decisiones de carácter afectivo de forma impetuosa, precipitada o poco reflexiva, pues más que nada te conviene estar serena y en un estado emocional neutral a la hora de decidir tal o cual cosa. Quizás te parezca ahora que las personas que quieres  te están presionando. Esa percepción, en realidad, es simplemente una manifestación de inseguridad interna, pues temes que en tus relaciones vayan a surgir situaciones de discordia o roces sin aparente motivo. Por ello, es preciso que estés confiada y segura en tu propia estabilidad emocional y verás que de forma casi “mágica” las situaciones familiares y emocionales se estabilizan gradualmente. En cambio, si persistes en ese estado de hipersensibilidad, entonces el enojo hará aparición y las cosas en tu entorno comenzarán a salirse fuera de cauce. En ningún momento pienses que los demás te quieren hacer daño, pues éste es un prejuicio que te hace estar a la defensiva. Piense más bien que las personas que te quieren te seguirán queriendo ahora y en el futuro. Se clara, directa y franca si percibe que la otra persona te pudo haber ofendido o faltado al respeto en un momento determinado. No esperes para mañana, y se clara y amable a la hora de expresarle sus posibles quejas. En ningún caso acumules pequeñas susceptibilidades o malentendidos de días, semanas o meses pasados, pues llegará un momento en el que ya no tendrás suficiente objetividad como para saber realmente qué fue lo que pasó. Más bien al contrario, tu memoria quizás te muestro una percepción exagerada de algo que en su momento no tuvo prácticamente ninguna importancia. Este es el principal problema de no aclarar las cosas el momento que las cosas ocurren, pues se van acumulando y la percepción interna se distorsiona con respecto a la realidad. Ahora bien, analicemos un poco más en profundidad la emoción preponderante que esta conjunción de Marte a la Luna nos va a afrentar como parte de nuestro crecimiento emocional, especialmente a los signos de Acuario, Leo, Escorpio y Tauro, también a las personas que tengan la Luna o el Ascendente en estos signos. ¿Qué es exactamente la ira?: La ira es una emoción que se caracteriza por un incremento rápido del ritmo cardíaco, de la presión arterial y de los niveles de noradrenalina y adrenalina en sangre. También es común que la persona que siente ira se enrojezca, sude, tense sus músculos, respire de forma más rápida y vea aumentada su energía corporal. Siendo una emoción relacionada con el impulso agresivo, algunos expertos señalan que la ira es la manifestación de la respuesta que emite nuestro cerebro para atacar o huir de un peligro. Por otra parte, el estado mental propio de los momentos de ira nos vuelve instintivos y merma nuestra capacidad para razonar. Si quieres saber sobre otros tránsitos que pueden estar afectando a tu signo lo puedes buscar haciendo clic AQUÍ. Si quieres saber como desarrollar tu potencial o resolver estos puntos que pueden estar en conflicto desde tu Carta Natal, haciendo un enfoque terapéutico desde la Astrología, puedes tener mas información haciendo clic AQUÍ. LA SEMANA DEL 19 AL 24 DE NOVIEMBRE VOY DAR UNA CHARLA GRATUITA DE INTRODUCCIÓN AL COACHING ASTROLOGICO EN BARCELONA, SI QUIERES PARTICIPAR PUEDES TENER LA INFO HACIENDO CLIC AQUÍ.

¿Cuáles son los diferentes tipos de ira?: La ira agresiva no sólo es evidente para la persona que la está experimentando, sino también para las personas que están alrededor. La ira agresiva se presenta en forma de rabietas, agresividad y/o amenazas. La ira pasiva aparece en la forma de un comportamiento reservado, el desapasionamiento y/o las evasivas. En general se puede decir que la ira pasiva está por debajo de su cubierta, a veces las personas no se dan cuenta de su ira o la podrían negar cuando se enfrenta con ella.

Las causas de la ira: La ira puede surgir como consecuencia de un estado de inseguridad, envidia, miedo, etcétera. La ira puede aparecer también cuando somos incapaces de afrontar una situación concreta, pudiendo herirnos o molestarnos la forma en que actúan las personas de nuestro entorno, en este caso tendríamos que comprender la ira como mecanismo de defensa emocional. En resumen, la ira o la agresividad suelen aparecer en situaciones que percibimos como una amenaza. Por tanto, la ira está fundamentada en sentimientos como el temor, el miedo, la frustración o incluso en cansancio. Cuando nos sentimos frustrados ante algo, podemos reaccionar de varias maneras. Para el caso que nos ocupa, una de las posibles reacciones ante la frustración es la ira. La agresividad, por su parte, es la manifestación exterior de la cólera que sentimos. La ira aparece de un modo automático ante algunas situaciones que nos obstaculizan para lograr fines u objetivos. Las emociones que sentimos no se producen sin razón, sino que cada una tiene una función específica. En el caso de la ira, el cerebro causa este estado para prepararnos para efectuar un esfuerzo superior para superar la dificultad que se nos ha presentado.

¿Cómo controlar la ira? Algunos consejos para manejarla: Tomar conciencia de las causas que nos llevan a un estado de ira es un gran paso para avanzar hacia una buena gestión de nuestros enfados. Aprender a controlar la ira pasa por aprender a racionalizar algunas emociones e impulsos irracionales y relativizar las reacciones que nos produzcan algunos eventos de la vida. En caso contrario, la agresividad y la ira nos puede conducir a un estado permanente de alerta que puede generar malas experiencias personales. Por tanto, uno de los factores claves en el manejo de la ira es el autocontrol, pero también cabe destacar las siguientes dinámicas en pos de desarrollar la prevención de la ira:

 

  1. No acumular ira sino gestionarla adecuadamente: Cuando algo injusto sucede y no reaccionamos, vamos acumulando ira y enfado. Tarde o temprano, todo este enojo que vamos guardando estallará y puede dar lugar a un episodio de violencia verbal y/o física. Por tanto, es importante afrontar los problemas con asertividad y control, para no dejar que la bola del enfado vaya creciendo por momentos.

 

  1. Evitar la mentalidad de ganador/perdedor: En muchas ocasiones, nos enfadamos como reacción a la frustración de no haber logrado algunos objetivos que nos planteábamos, o cuando algo no ha salido tal como esperábamos. En estos casos, la empatía es el rasgo distintivo entre aquellos que saben gestionar la frustración, controlar la ira y aceptar las contrariedades con deportividad. Debemos evitar plantear las relaciones interpersonales como un juego en que se gana o se pierde.

 

  1. Reflexionar acerca de las causas y las consecuencias de nuestra irascibilidad: Pensar en ello y analizar si nuestra reacción emocional es realmente justificada nos puede ayudar. Muchas veces no pensamos por qué estallamos en un arrebato de ira, por ejemplo cuando conducimos un coche y reaccionamos instantáneamente insultando o haciendo gestos a otros conductores cuando hacen algo incorrecto. En ese momento sería vital meditar sobre el porqué reaccionamos de este modo: ¿has pensado en las posibles consecuencias de tener un episodio de ira mientras estás conduciendo? Visto así tal vez vale la pena tomarse estas situaciones de otra manera.

 

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